Aprendiz de Gigoló


fading_gigolo___posterDos amigos de toda la vida se sorprenden ante la propuesta de una bella mujer de hacer un trío, sobre todo porque la propuesta viene acompañada de una buena suma de dinero. Ambos son comerciantes en apuros, Murray (Woody Allen) tiene que cerrar la tienda de libros que heredó de su padre y Fioravante (John Turturro) trabaja una floristería en Nueva York, por lo que un dinero extra les vendría muy bien. El tema moral tampoco parece ser inconveniente para ellos, que deciden aceptar la propuesta y “trabajar” juntos en la profesión más antigua del mundo, Murray como chulo y Fioravante como gigoló.

Entre sus aventuras encuentran mujeres de clase alta inquietas por experimentar. Pero nadie contaba con que el sexo a veces implica cariño, incluso amor. Y es lo que pasa con una de las mujeres, una viuda de un rabino, de estricta tradición judía. Esa mujer entra en el juego para despertar al amor. Fioravante cae a sus encantos, esta vez es diferente, desde el respeto total e incluso el romanticismo. Todo parece dar un giro, pero la interesante relación entre una judía ortodoxa y un hombre libertino desemboca en una parodia a los judíos y sus peculiares costumbres.

John Turturro se atreve a producir y dirigir una película al más puro estilo de Allen, tanto por la trama y la música como por el reparto lleno de estrellas y mujeres bellas como Sharon Stone, Sofía Vergara y Vanessa Paradís. Turturro, veterano actor, ha dirigido media docena de películas y trabajó con Allen en “Hannah y sus hermanas”. Aprendiz de Gigolo2Para Woody ha dejado uno de los papeles protagonistas en el personaje que todos conocemos: judío, neoyorquino, hipocondríaco, ingenioso y totalmente amoral.

La historia se plantea en los cinco primeros minutos. A partir de ahí, la cinta va perdiendo intensidad, va perdiendo fuerza, esperas que pase algo, y cuando parece que la trama se reorienta en una trama sentimental, se acaba la película. El tema de la inmoralidad se aparca desde el principio. Sólo cuando el gigoló alude a su conciencia, su “representante” lo compara con un carnicero que, el primer día que tiene que matar una vaca se siente mal. La prostitución masculina pura y dura la maquillan ellos mismos como una manera de dar consuelo a las mujeres solitarias, lo que supone un gran atenuante.

En definitiva, un intento concienzudo de perpetuar el estilo más genuino de Allen, retratos de mujeres con exceso de superficialidad y un déficit argumental en el ritmo y en la resolución de la trama. Se deja ver, pero poco más.

Advertisements
This entry was posted in Cine and tagged , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s